1. Hidratación de la avena: la base perfecta
Coloca la avena en un bol amplio y añade la leche tibia. Mezcla ligeramente y deja reposar durante unos 10 minutos. Este paso es fundamental para que la avena se ablande, absorba el líquido y aporte una textura más suave y agradable al pastel.
Durante este tiempo, la avena se transforma y se integra mucho mejor con el resto de los ingredientes, evitando que el resultado final quede seco.
2. El dulzor natural del plátano y la intensidad del cacao
Mientras la avena reposa, pela los plátanos y machácalos con un tenedor hasta obtener un puré suave. Añade este puré a la mezcla de avena hidratada.
A continuación, incorpora el cacao en polvo. Mezcla bien hasta que el color sea uniforme y el aroma a chocolate empiece a notarse. En este punto, la masa ya comienza a verse tentadora.
3. Huevos y levadura: estructura y esponjosidad
Bate ligeramente los huevos en un recipiente aparte y añádelos a la mezcla. Incorpora también la levadura química. Remueve con movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea, sin grumos y bien integrada.
Este paso es clave para lograr un pastel esponjoso, bien cocido y con una miga suave.
4. Preparación del molde y toque crujiente
Engrasa un molde con un poco de aceite o mantequilla y, si lo deseas, espolvorea ligeramente con avena o cacao para evitar que se pegue.
Vierte la masa en el molde y distribúyela de manera uniforme. Espolvorea por encima las nueces finamente picadas, que aportarán un contraste crujiente delicioso en cada bocado.
5. Horneado: el momento mágico
Precalienta el horno a 180 °C (350 °F). Introduce el molde y hornea durante aproximadamente 40 minutos. El tiempo puede variar ligeramente según el horno, así que lo mejor es comprobar con un palillo: si sale limpio, el pastel está listo.
Mientras se hornea, el aroma a cacao y plátano llenará la cocina y hará difícil esperar.
6. El toque final: chocolate negro derretido
Una vez fuera del horno, derrite el chocolate negro al baño maría o en el microondas con cuidado de no quemarlo. Extiéndelo sobre el pastel aún caliente, creando una capa brillante y deliciosa que elevará esta receta a otro nivel.
Este paso es opcional, pero altamente recomendable si quieres un resultado realmente irresistible.
7. Reposo y servido
Deja reposar el pastel unos minutos para que el chocolate se endurezca ligeramente. Luego corta en porciones y sirve. Puedes disfrutarlo tibio o frío; ambas opciones son deliciosas.
Consejos y variaciones
- Puedes sustituir la leche por bebida vegetal si prefieres una versión sin lácteos.
- Añade canela o esencia de vainilla para un aroma extra.
- Si no tienes nueces, puedes usar almendras, avellanas o incluso semillas.
- Conservado en la nevera, este postre se mantiene perfecto durante varios días.
Un postre que cuida y reconforta
Este postre saludable de avena, cacao y plátano demuestra que comer bien no tiene por qué ser aburrido. Es una receta sencilla, accesible y llena de sabor, perfecta para compartir en familia o disfrutar a solas con una taza de café o té.
Una vez que lo pruebes, entenderás por qué se ha convertido en uno de esos dulces que todos piden repetir. Prepararlo es fácil, comerlo es un placer… y el resultado siempre sorprende.