Pastel de manzana, plátano y avena: saludable, fácil y absolutamente delicioso

La preparación es sorprendentemente sencilla, lo que convierte esta receta en una excelente opción incluso para quienes no tienen mucha experiencia en la cocina.

1. Preparar las frutas

Lava bien las manzanas y los plátanos. No es necesario pelarlos; de hecho, utilizar la fruta con cáscara aumenta el contenido de fibra y mejora la textura final del pastel.

Corta las frutas en trozos medianos para facilitar el proceso de licuado.

2. Licuar los ingredientes principales

Coloca en la licuadora:

  • Las frutas cortadas
  • Los huevos
  • El aceite de coco
  • La miel (o azúcar morena)
  • La harina de avena
  • La canela

Licúa hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa. La consistencia debe ser espesa pero fluida, sin grumos visibles.

No es necesario añadir agua ni leche. La humedad natural de las frutas es suficiente para integrar todos los ingredientes y lograr la textura adecuada.

3. Incorporar la levadura

Una vez que la mezcla esté bien integrada, añade la cucharadita de levadura química y mezcla suavemente con una espátula o cuchara. Este paso debe hacerse sin volver a licuar, simplemente integrando la levadura con movimientos envolventes.

Opciones para personalizar tu pastel

Uno de los mayores encantos de esta receta es su versatilidad. Puedes adaptarla fácilmente a tus gustos personales.

Algunas ideas para enriquecer la masa:

  • Almendras trituradas
  • Nueces o avellanas picadas
  • Pasas
  • Semillas de chía o lino
  • Coco rallado
  • Chispas de chocolate con 70% de cacao
  • Cubitos de manzana adicionales

Estos ingredientes aportan textura, contraste y un toque especial que transforma cada versión en algo único.

También puedes decorar la superficie antes de hornear con rodajas finas de plátano, láminas de almendra o un poco más de canela espolvoreada.

Horneado perfecto

Precalienta el horno a 200 °C (390 °F).

Engrasa un molde mediano con aceite de coco o mantequilla. Si prefieres, utiliza papel vegetal para facilitar el desmolde.

Vierte la mezcla en el molde y distribúyela de manera uniforme. Si decidiste añadir decoración, colócala ahora sobre la superficie.

Hornea durante aproximadamente 40 minutos. El tiempo puede variar ligeramente según el horno, por lo que conviene revisar a partir del minuto 35.

Para comprobar si está listo, inserta un palillo en el centro. Si sale limpio o con apenas unas migas secas, el pastel está en su punto.

Textura y sabor

El resultado es un pastel húmedo, suave y ligeramente esponjoso. La combinación de manzana y plátano crea un dulzor equilibrado que no resulta empalagoso.

La canela aporta un aroma cálido y reconfortante, ideal para acompañar con café o té. Si añadiste frutos secos o chocolate, disfrutarás además de pequeños contrastes crujientes o intensos en cada bocado.

Consejos para un mejor resultado

  • Utiliza plátanos bien maduros para obtener mayor dulzor natural.
  • Si deseas reducir el azúcar, puedes disminuir la cantidad de miel cuando la fruta esté muy madura.
  • Si la mezcla queda demasiado espesa, puedes añadir una o dos cucharadas de agua, pero normalmente no será necesario.
  • Deja reposar el pastel unos minutos antes de desmoldarlo para evitar que se rompa.

Conservación

Este pastel se conserva perfectamente en el refrigerador durante 3 a 4 días en un recipiente hermético.

También puedes congelarlo en porciones individuales y descongelarlo cuando lo necesites. Es una excelente opción para tener siempre algo saludable a mano.

Ideal para un estilo de vida equilibrado

Este pastel demuestra que es posible disfrutar de algo dulce sin recurrir a ingredientes ultraprocesados. Es una alternativa casera, nutritiva y adaptable que encaja perfectamente en un estilo de vida equilibrado.

No se trata de eliminar los placeres, sino de encontrar versiones más conscientes y naturales. Y esta receta cumple exactamente ese propósito.

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