Los panecillos de mantequilla y cebolleta son una de esas recetas que conquistan desde el primer momento. No solo por su sabor delicado y equilibrado, sino también por la textura increíblemente esponjosa que se deshace en la boca. Cada panecillo encierra un relleno cremoso de mantequilla, salpicado con cebolletas frescas y un toque de pimienta negra que realza todos los matices. El resultado es un pan tierno, fragante y profundamente reconfortante.
Este tipo de pan es ideal para múltiples ocasiones: desde un desayuno especial hasta una comida informal, pasando por cenas en las que quieres acompañar una sopa o un guiso con algo hecho en casa. Además, su preparación es más sencilla de lo que parece, incluso si no tienes mucha experiencia con masas fermentadas.
Si buscas una receta de pan que huela a hogar, que sea versátil y que siempre quede bien, estos panecillos de mantequilla y cebolleta se convertirán en un básico de tu cocina.
Por qué preparar panecillos caseros en casa
Hacer pan en casa tiene algo casi mágico. Amasar, esperar a que la masa leve y ver cómo se transforma en un producto dorado y fragante en el horno es una experiencia gratificante. En el caso de estos panecillos, la satisfacción es doble, porque el relleno aporta un extra de sabor que los diferencia del pan tradicional.
Además, al prepararlos tú mismo:
- Controlas la calidad de los ingredientes
- Evitas conservantes y aditivos
- Puedes adaptar la receta a tus gustos
- Disfrutas de pan recién hecho siempre que quieras
La combinación de mantequilla y cebolleta es clásica, sencilla y efectiva. No necesita ingredientes complicados, pero el resultado es digno de una panadería artesanal.
Ingredientes necesarios
Para la masa
- 300 g de harina de fuerza o harina de trigo común
- 1 huevo grande
- 140 g de leche tibia
- 12 g de azúcar
- 3 g de levadura seca
- 3 g de sal
- 30 g de mantequilla sin sal, a temperatura ambiente
Para el relleno
- 80 g de mantequilla sin sal, ablandada
- Cebolletas frescas, finamente picadas
- Pimienta negra recién molida, al gusto
- Sal, al gusto
Para la cobertura
- 1 huevo batido con un chorrito de agua
- Semillas de sésamo para espolvorear