Galletas suaves de arándanos con glaseado de limón y vainilla: un placer casero lleno de frescura 🍋🫐

Hay recetas que conquistan desde el primer aroma que sale del horno, y estas galletas suaves de arándanos con glaseado de limón y vainilla son una de ellas. Tiernas por dentro, ligeramente hojaldradas por fuera y coronadas con un delicado glaseado cítrico, estas galletas representan el equilibrio perfecto entre dulzor, frescura y textura.

Inspiradas en las clásicas biscuits americanas y en los scones suaves de panadería, esta receta es ideal para quienes buscan un bocado reconfortante pero elegante, perfecto tanto para un desayuno tranquilo como para un brunch especial o una merienda casera llena de sabor.

Además, se preparan con ingredientes sencillos y admiten múltiples adaptaciones, lo que las convierte en una receta versátil que querrás repetir una y otra vez.

Ingredientes y su función en la receta (para unas 12 galletas)

Cada ingrediente cumple un papel esencial para lograr la textura y el sabor característicos de estas galletas. Conocer su función te ayudará a obtener siempre el mejor resultado.

Ingredientes para la masa

  • 2 tazas (250 g) de harina de trigo T55
    Es la base estructural de la receta. Esta harina aporta suavidad sin hacer la masa pesada, ideal para galletas tiernas.
  • 4 cucharaditas de levadura en polvo
    Proporciona el impulso necesario para que las galletas crezcan y queden bien aireadas.
  • 1/3 de taza (65 g) de azúcar glas
    Endulza de forma equilibrada y contribuye a una miga más fina y delicada que el azúcar granulada.
  • 5 cucharadas (70 g) de mantequilla muy fría o congelada
    Fundamental para conseguir una textura hojaldrada. Al fundirse en el horno, crea pequeñas capas de aire en la masa.
  • 1 taza (240 ml) de leche entera muy fría
    Hidrata la masa y ayuda a mantener la suavidad interior.
  • 1 cucharadita de sal
    Realza el sabor de todos los ingredientes y equilibra el dulzor.
  • 90 g de arándanos frescos o secos
    El ingrediente estrella: los frescos aportan jugosidad y un sabor ligeramente ácido; los secos ofrecen una textura más masticable y concentrada.

💡 Consejo opcional: añade ralladura de limón a la masa para intensificar el aroma cítrico y darle un toque aún más fresco.

Ingredientes para el glaseado de limón y vainilla

  • 1 taza (120 g) de azúcar glas
  • 3 cucharadas (30 ml) de agua
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1/2 cucharadita de zumo de limón

Este glaseado ligero aporta un acabado brillante y un contraste delicioso con la suavidad de la galleta.

Preparación paso a paso

1. Preparar el horno y los ingredientes

Precalienta el horno a 220 °C con ventilador. Forra una bandeja con papel vegetal o una lámina de silicona.

Es importante que todos los ingredientes líquidos y la mantequilla estén muy fríos, ya que esto garantiza una mejor textura final.

2. Mezclar los ingredientes secos

En un bol grande, combina la harina, la levadura en polvo, el azúcar glas y la sal. Mezcla bien para distribuir uniformemente los ingredientes.

Añade la mantequilla fría cortada en cubos pequeños o rallada gruesa. Con las yemas de los dedos o un cortador de masa, intégrala hasta obtener una textura arenosa, dejando pequeños trozos visibles de mantequilla. Este paso es clave para lograr unas galletas ligeras y hojaldradas.

3. Incorporar los arándanos

Agrega los arándanos y mézclalos suavemente con movimientos envolventes. Evita aplastarlos para que se mantengan enteros y se distribuyan de forma homogénea en la masa.

4. Añadir la leche y formar la masa

Vierte la leche muy fría y mezcla rápidamente con una cuchara de madera o con las manos hasta que la masa comience a unirse. No la trabajes en exceso: una masa ligeramente irregular es preferible a una demasiado compacta.

Pasa la masa a una superficie ligeramente enharinada y aplánala con suavidad hasta obtener un grosor de 2 a 2,5 cm.

5. Cortar y dar forma

Utiliza un cortador redondo o un vaso invertido para formar las galletas. Reúne los restos de masa con cuidado, sin amasar demasiado, y continúa cortando hasta terminar.

Coloca las galletas en la bandeja dejando espacio entre ellas.

6. Hornear

Hornea durante 12 a 15 minutos, hasta que estén infladas, ligeramente doradas por encima y suaves al tacto. Retíralas del horno y déjalas reposar unos minutos antes de transferirlas a una rejilla.

7. Preparar el glaseado

Mientras las galletas se enfrían, mezcla el azúcar glas con el agua, la vainilla y el zumo de limón. Ajusta la textura añadiendo unas gotas más de agua si es necesario. El glaseado debe ser fluido pero no excesivamente líquido.

8. Glasear y servir

Cuando las galletas estén tibias, vierte el glaseado por encima con una cuchara. Déjalas reposar unos minutos hasta que el glaseado se asiente y sírvelas aún templadas para disfrutar al máximo de su sabor.

Variaciones y adaptaciones

  • Otros frutos rojos: frambuesas, moras o grosellas funcionan perfectamente.
  • Estilo scone inglés: añade ralladura de naranja o lima.
  • Versión indulgente: incorpora pepitas de chocolate blanco.
  • Versión vegana: sustituye la mantequilla por margarina vegetal fría y la leche por una bebida vegetal.
  • Presentación rústica: forma montoncitos con una cuchara en lugar de cortar.

Ideas para acompañar y servir

  • Desayuno: con café, té negro o infusión de frutas.
  • Brunch: acompañadas de yogur griego, nata montada o queso crema.
  • Postre: con coulis de frutos rojos o crema de limón.
  • Merienda: ideales con un vaso de leche o bebida vegetal.

Información nutricional aproximada (por galleta)

  • Calorías: 180 kcal
  • Proteínas: 3 g
  • Carbohidratos: 29 g
  • Grasas: 6 g
  • Fibra: 1,2 g

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar arándanos congelados?
Sí, añádelos directamente sin descongelar para evitar que tiñan la masa.

¿Cómo conservar las galletas?
Guárdalas en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 2 días o en el refrigerador hasta 4 días.

¿Se pueden congelar?
Sí, antes o después de hornearlas. Recalienta ligeramente antes de servir.

¿Es imprescindible el glaseado?
No, pero aporta un toque extra de sabor. Puedes sustituirlo por azúcar glas o ralladura de cítricos.

¿Puedo preparar la masa con antelación?
Sí, consérvala refrigerada hasta 24 horas o congélala cruda.

Conclusión

Estas galletas suaves de arándanos con glaseado de limón y vainilla lo tienen todo: son fáciles, deliciosas, versátiles y perfectas para cualquier ocasión. Su textura tierna, el contraste entre el dulzor del glaseado y la frescura del limón, y el toque afrutado de los arándanos las convierten en una receta imprescindible para los amantes de la repostería casera.

Prepáralas, compártelas y disfruta de un momento dulce hecho en casa, lleno de aroma, sabor y confort. 💛🫐🍪

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *