Filete de pollo con champiñones, cebolla y queso al horno

1. Preparar y marinar el pollo

En un bol pequeño, mezcla la salsa de soja, la pasta de tomate, la mostaza, las hierbas italianas, el pimentón, la sal y la pimienta. Remueve bien hasta obtener una marinada homogénea.
Coloca los filetes de pollo en un recipiente y cúbrelos por completo con esta mezcla, asegurándote de que queden bien impregnados. Deja reposar al menos 15 minutos. Si dispones de más tiempo, puedes dejarlos marinando en el refrigerador durante varias horas o incluso toda la noche para un sabor más intenso.

2. Preparar las verduras

Mientras el pollo se marina, corta la cebolla en rodajas finas, pica los ajos, corta los chiles y lamina los champiñones. Tener todos los ingredientes listos antes de cocinar facilita mucho el proceso y ayuda a mantener un ritmo fluido en la cocina.

3. Saltear las verduras

Calienta una sartén grande a fuego medio y añade una cucharada de aceite vegetal. Incorpora la cebolla y cocina durante unos 5 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que esté blanda y ligeramente transparente.
Agrega el ajo picado y los chiles, y cocina durante un minuto más, solo hasta que desprendan su aroma.
Añade los champiñones laminados y cocina hasta que estén tiernos y hayan soltado su humedad. Es importante dejar que el líquido se evapore para evitar que el plato quede aguado al hornearse. Ajusta de sal y pimienta, retira del fuego y reserva.

4. Sellar el pollo

En la misma sartén, agrega una pequeña cantidad de mantequilla y sube el fuego a medio-alto. Coloca los filetes de pollo marinados y séllalos durante 2 a 3 minutos por cada lado, hasta que estén bien dorados. Este paso ayuda a conservar los jugos del pollo y aporta un sabor extra gracias a la caramelización superficial. No es necesario que el pollo esté completamente cocido en este punto.

5. Montar el plato y hornear

Precalienta el horno a 190 °C (375 °F).
En una fuente apta para horno, distribuye de manera uniforme las verduras salteadas. Coloca encima los filetes de pollo sellados y cubre generosamente con el queso rallado.
Introduce la fuente en el horno y hornea durante 15 a 20 minutos, o hasta que el pollo esté bien cocido y el queso se haya derretido por completo, formando una superficie dorada y burbujeante.

6. Servir y disfrutar

Retira la fuente del horno y deja reposar el plato unos minutos antes de servir. Esto permite que los jugos se redistribuyan y que el pollo quede aún más jugoso. Sirve caliente y, si lo deseas, decora con hierbas frescas como perejil o albahaca.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar muslos de pollo en lugar de filetes?
Sí, los muslos son una excelente alternativa y aportan más jugosidad y sabor. Ten en cuenta que pueden requerir unos minutos adicionales de cocción en el horno.

¿Se puede preparar con antelación?
Este plato se presta muy bien para prepararse con anticipación. Puedes dejar listo el pollo marinado y las verduras salteadas y guardarlos en el refrigerador. Arma y hornea el plato justo antes de servir, o incluso hornéalo con antelación y recaliéntalo suavemente.

¿Qué guarniciones combinan mejor con esta receta?
Acompaña muy bien con arroz blanco, arroz integral, puré de patatas o patatas al horno. Para una opción más ligera o baja en carbohidratos, puedes servirlo con verduras al vapor, ensalada verde o arroz de coliflor.

¿Es posible variar el tipo de queso?
Por supuesto. Mozzarella aporta suavidad, cheddar un sabor más intenso y gouda una nota ligeramente dulce. También puedes usar una mezcla de quesos para un resultado más complejo.

Consejos de cocina

  • Marinado prolongado: Cuanto más tiempo repose el pollo en la marinada, más profundo será el sabor.
  • No sobrecargar la sartén: Al sellar el pollo, evita poner demasiadas piezas a la vez para lograr un dorado uniforme.
  • Control de humedad: Cocina bien las verduras antes de hornear para evitar que suelten líquido en exceso.
  • Queso al final: Si te gusta un gratinado más intenso, puedes añadir el queso en los últimos minutos de cocción.

Conservación y almacenamiento

  • Refrigeración: Guarda las sobras en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días. Recalienta en el horno o microondas hasta que esté bien caliente.
  • Congelación: Este plato se puede congelar hasta por 2 meses. Déjalo enfriar completamente antes de congelarlo. Para consumirlo, descongela en el refrigerador durante la noche y recalienta en el horno.

Información nutricional aproximada (por porción, basado en 4 porciones)

  • Calorías: 350 kcal
  • Proteínas: 30 g
  • Grasas: 20 g
  • Carbohidratos: 10 g
  • Fibra: 2 g
  • Azúcares: 6 g

Conclusión

El filete de pollo con champiñones, cebolla y queso al horno es una receta práctica, nutritiva y llena de sabor que se adapta a cualquier ocasión. Su preparación es sencilla, sus ingredientes son fáciles de encontrar y su resultado siempre es un éxito. Ya sea para una cena rápida entre semana o para compartir en familia, este plato demuestra que no hace falta complicarse para disfrutar de una comida casera, reconfortante y deliciosa. Prepáralo, ajústalo a tu gusto y conviértelo en uno de esos clásicos que siempre apetece repetir.

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