1. Precalentar el horno
Comienza precalentando el horno a 350°F (175°C). Esto es importante para que la cazuela se cocine de manera uniforme desde el momento en que entra al horno.
2. Cocinar los espaguetis
Hierve una olla grande con agua y añade sal generosamente. Cocina los espaguetis hasta que estén al dente, ya que terminarán de cocinarse en el horno. Escúrrelos bien y resérvalos.
3. Preparar la mezcla de quesos
En un bol amplio, mezcla el queso crema, la crema agria y el requesón o ricotta. Bate o remueve hasta obtener una crema suave, sin grumos. Esta mezcla será el corazón de la receta, aportando esa textura rica y sedosa que hace famosa a esta cazuela.
4. Cocinar la carne
En una sartén grande, dora la carne molida a fuego medio. Una vez bien cocida, escurre el exceso de grasa y añade la salsa para espaguetis. Cocina unos minutos más para que los sabores se integren.
Armado de la cazuela
Este es el momento donde la magia realmente sucede.
- Engrasa ligeramente una fuente para horno de aproximadamente 23×33 cm (9×13 pulgadas).
- Coloca rodajas de mantequilla en el fondo de la fuente. Esto evita que la pasta se pegue y añade un sabor increíble.
- Añade la mitad de los espaguetis cocidos, distribuyéndolos de manera uniforme.
- Extiende por encima toda la mezcla de quesos, asegurándote de cubrir bien la pasta.
- Coloca el resto de los espaguetis y añade algunas rodajas más de mantequilla.
- Finalmente, vierte la salsa de carne sobre toda la superficie.
Horneado y gratinado
Cubre la fuente con papel aluminio y hornea durante 30 minutos. Este tiempo permite que todos los ingredientes se calienten y se fusionen.
Pasado ese tiempo, retira el papel aluminio y espolvorea generosamente el queso rallado de tu elección. Devuelve la cazuela al horno durante 15 minutos más, o hasta que el queso esté completamente derretido, burbujeante y ligeramente dorado.
Consejos para un resultado perfecto
- Déjala reposar unos 5–10 minutos antes de servir. Esto ayuda a que las capas se asienten y sea más fácil cortar las porciones.
- Si te gusta un sabor más intenso, puedes añadir un poco de ajo en polvo, cebolla en polvo o hierbas italianas a la salsa de carne.
- Para un toque extra, mezcla diferentes quesos: mozzarella para elasticidad, parmesano para profundidad y cheddar para cremosidad.
Variaciones y adaptaciones
Una de las grandes ventajas de esta receta es que se adapta fácilmente:
- Versión con pollo: sustituye la carne molida por pollo desmenuzado.
- Vegetariana: usa una salsa de tomate con verduras y omite la carne.
- Más ligera: utiliza quesos bajos en grasa y reduce la cantidad de mantequilla.
- Más contundente: añade capas de champiñones salteados o espinaca entre la pasta y la salsa.
Ideal para preparar con antelación
Esta cazuela es perfecta para preparar con anticipación. Puedes montarla por completo, cubrirla bien y guardarla en la nevera hasta 24 horas antes de hornear. También se congela muy bien, lo que la convierte en una excelente opción para tener comidas listas en días ocupados.
Un plato que se convierte en tradición
La Cazuela de Espaguetis Million Dollar no es solo una receta más. Es de esos platos que se repiten, que se piden una y otra vez y que terminan formando parte de la historia familiar. Cada bocado es cremoso, reconfortante y lleno de sabor, demostrando que no hace falta gastar mucho para comer como reyes.
Sírvela con una ensalada fresca o pan crujiente, y prepárate para escuchar elogios. Porque cuando una receta es tan buena, no tarda en convertirse en la favorita de todos. 🍝🧀