1. Preparar la grenetina correctamente
Comienza hidratando la grenetina en el 1/4 de taza de agua. Espolvorea poco a poco y deja reposar durante unos minutos hasta que se esponje y solidifique por completo.
Una vez endurecida, llévala a baño maría y derrítela suavemente. Es importante que no hierva, ya que el exceso de calor puede hacer que pierda su poder gelificante. Reserva.
2. Disolver el café
En una taza, disuelve las 3 cucharadas de café soluble en una taza de agua caliente. Mezcla bien hasta que no queden grumos y deja reposar unos minutos para que se enfríe ligeramente. Este café se utilizará tanto en la mezcla como para remojar las galletas.
3. Preparar la base cremosa
Coloca en la licuadora el queso crema, la leche condensada y la leche evaporada. Licúa unos segundos hasta integrar.
Agrega el jugo de los 5 limones (no te preocupes, no aportarán sabor ácido, solo ayudan a espesar la mezcla).
Incorpora el café ya disuelto y, por último, la grenetina derretida.
Licúa todo hasta obtener una mezcla completamente homogénea, suave y sin grumos.
Este paso es clave para lograr una textura sedosa y firme una vez refrigerada.
4. Preparar las galletas
Sumerge ligeramente cada galleta canelita en el café caliente. Hazlo rápidamente: solo un segundo por cada lado.
El objetivo es que se humedezcan sin deshacerse, ya que terminarán de suavizarse durante el reposo en frío.
5. Armado de las carlotas
En los moldes o domos individuales, comienza colocando una capa de galletas en el fondo.
Añade una capa de la mezcla cremosa, asegurándote de cubrir bien las galletas.
Repite el procedimiento alternando capas hasta llenar el molde, terminando siempre con crema.
Golpea suavemente los moldes contra la superficie de trabajo para eliminar burbujas de aire y lograr un acabado más uniforme.
6. Refrigeración
Lleva las carlotas al refrigerador por un mínimo de 2 horas, aunque lo ideal es dejarlas reposar de 4 a 6 horas para que tomen mejor consistencia y los sabores se integren por completo.
Decoración
Antes de servir, puedes decorar las carlotas de diferentes maneras:
- Una galleta canelita entera o triturada
- Café soluble espolvoreado
- Cacao en polvo
- Ralladura de chocolate
- Crema batida
La decoración es totalmente opcional y puede adaptarse a la ocasión.
Rendimiento
Esta receta rinde aproximadamente 7 domos individuales de 8 x 8 cm, lo que la convierte en una excelente opción para reuniones, celebraciones o venta de postres.
Consejos para un Resultado Perfecto
- Usa el queso crema a temperatura ambiente para evitar grumos.
- No hiervas la grenetina; el calor excesivo afecta su función.
- Si prefieres un sabor más intenso, puedes aumentar ligeramente la cantidad de café.
- Para una versión menos dulce, utiliza media lata de leche condensada y ajusta al gusto.
Variaciones de la Receta
- Carlota de café y chocolate: añade cacao en polvo a la mezcla.
- Carlota moka: incorpora chispas de chocolate entre capas.
- Carlota sin café: sustituye el café por chocolate o vainilla.
Un Postre que Nunca Falla
Las carlotas de café son el ejemplo perfecto de cómo pocos ingredientes pueden transformarse en un postre elegante y delicioso. Su preparación sencilla, su textura cremosa y su sabor equilibrado hacen que siempre sean un éxito.
Ya sea para consentir a tu familia, sorprender a tus invitados o iniciar un pequeño negocio de postres, esta receta es una apuesta segura que vale la pena guardar y repetir.
☕🍰 ¡Anímate a prepararlas y disfruta cada cucharada!