Si existe una receta capaz de combinar sencillez, nutrición y sabor en un solo bocado, es este pastel de manzana, plátano y avena. Ideal para quienes buscan opciones más equilibradas sin renunciar al placer de un buen postre casero, esta preparación destaca por su practicidad y por utilizar ingredientes naturales que probablemente ya tengas en tu cocina.
Es perfecto para el desayuno, la merienda o incluso como un snack energético a media tarde. Su textura húmeda, su dulzor natural y el aroma irresistible de la canela lo convierten en una opción reconfortante que gusta tanto a adultos como a niños.
Además, no necesitas batidora profesional ni técnicas avanzadas de repostería. Todo se prepara en la licuadora, sin añadir leche ni agua, aprovechando la humedad propia de las frutas. Más simple, imposible.
Una combinación nutritiva y equilibrada
Este pastel no es solo delicioso; también está lleno de ingredientes que aportan beneficios reales al organismo.
La manzana es rica en fibra y antioxidantes. Consumirla con cáscara permite aprovechar aún más sus nutrientes y aporta una textura interesante a la mezcla.
El plátano, especialmente cuando está bien maduro, añade dulzor natural, cremosidad y energía gracias a sus carbohidratos saludables. También aporta potasio, esencial para el equilibrio muscular.
La avena es una excelente fuente de fibra soluble, que ayuda a la digestión y genera sensación de saciedad. Al usar harina de avena en lugar de harina refinada, el resultado es un pastel más nutritivo y con mejor perfil nutricional.
Los huevos aportan proteínas de alta calidad y ayudan a dar estructura al pastel. El aceite de coco añade suavidad y un ligero toque aromático, mientras que la miel o el azúcar morena equilibran el dulzor.
Ingredientes
Para preparar este delicioso pastel necesitarás:
- 4 frutas medianas, siempre con cáscara
(Puedes usar 2 plátanos y 2 manzanas, 3 plátanos y 1 manzana, o 3 manzanas y 1 plátano, según tu preferencia y lo que tengas disponible.) - 3 huevos
- 1/2 taza de aceite de coco
- 1/2 taza de miel
(O 1 taza de azúcar morena si prefieres un sabor más intenso y tradicional.) - 2 tazas de harina de avena
(También puedes usar harina de almendras si deseas una versión diferente.) - 1 cucharadita de levadura química (polvo de hornear)
- Canela al gusto