Pocas cosas resultan tan reconfortantes como el aroma de una masa dulce horneándose lentamente. Ese perfume tibio que invade la cocina, mezcla de pan recién hecho, vainilla y un toque de dulzura, tiene el poder de detener el tiempo y convertir cualquier momento en algo especial. Estos bollitos de canela con mermelada son justamente eso: una invitación a disfrutar de lo simple, lo casero y lo hecho con cariño.
Se trata de bollitos suaves y esponjosos, con una forma trenzada o enroscada que los vuelve visualmente irresistibles y un centro de mermelada que aporta humedad, color y sabor. Son ideales para acompañar un desayuno tranquilo, una merienda compartida o incluso para servir en una mesa dulce. Además, se preparan con ingredientes accesibles y un paso a paso sencillo, por lo que no hace falta ser experto en panadería para lograr un resultado espectacular.
Lo mejor de esta receta es su versatilidad: podés variar el relleno, ajustar el nivel de dulzor o incluso modificar el formato, adaptándola a tus gustos y a lo que tengas en casa. El resultado siempre será un bocado tierno, fragante y profundamente reconfortante.
Por qué vas a amar estos bollitos
Estos bollitos combinan varias cualidades que los hacen irresistibles. Por un lado, la masa es liviana y aireada, gracias al correcto levado y al equilibrio entre los ingredientes. Por otro, el centro de mermelada aporta un contraste delicioso, con ese punto justo entre dulzura y acidez que despierta el paladar.
Además, su forma trenzada o en espiral los vuelve perfectos para lucirse: no solo son ricos, sino también muy vistosos. Son una excelente opción para preparar cuando querés algo especial sin complicarte demasiado.
Ingredientes
Para la masa
- 500 g de harina de trigo
- 70 g de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 10 g de levadura seca
- 1 huevo
- 250 ml de leche tibia
- 50 g de manteca derretida
- 1 cucharadita de esencia de vainilla
Para el relleno y la terminación
- 150 g de mermelada espesa (durazno, frutilla o ciruela)
- 50 g de azúcar para espolvorear
- 1 huevo batido para pincelar