Si hay algo que transforma cualquier plato en una experiencia gastronómica es el tomate seco. Su sabor concentrado, ligeramente dulce y profundo, lo convierte en un ingrediente imprescindible en la cocina mediterránea y gourmet. Hace algunos años, tuve la oportunidad de aprender esta receta de un chef reconocido, y desde entonces, los tomates secos se han convertido en un básico en mi cocina. No solo son deliciosos, sino que también ofrecen una forma de conservar los tomates durante meses, aprovechando su sabor intenso incluso fuera de temporada.
En este post, no solo te enseñaré cómo preparar una conserva de tomate seco, sino que también compartiré secretos para que tus tomates queden perfectos, consejos de almacenamiento y formas creativas de disfrutarlos en diferentes recetas.
Ingredientes
Antes de empezar, asegúrate de tener todos los ingredientes a mano:
- 1 kg de tomates maduros, preferiblemente de buena calidad y firmes
- 4 cucharadas de sal
- 6 dientes de ajo
- 1 taza de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de orégano seco
Opcionalmente, puedes añadir un poco de azúcar para equilibrar la acidez, o unas hojas de albahaca fresca para dar un aroma extra. La clave es que los ingredientes sean frescos y de calidad, ya que esto hará toda la diferencia en el resultado final.