Si eres amante de los postres y buscas algo que combine suavidad, dulzura y practicidad, este pudín sin horno ni huevo es la opción ideal. Cada cucharada ofrece una experiencia cremosa, delicada y refrescante, que conquista a todos, desde niños hasta adultos. Perfecto para reuniones familiares, celebraciones o simplemente para darte un capricho después de la comida, este postre se prepara en pocos pasos y no requiere ingredientes complicados ni utensilios especiales.
Lo más sorprendente de este pudín es que logra un equilibrio perfecto entre textura y sabor. La combinación de leche condensada, crema para batir y gelatina le da una suavidad única, mientras que el caramelo aporta ese toque dulce y ligeramente tostado que hace que cada bocado sea irresistible. Además, su preparación no requiere horno ni huevos, lo que lo convierte en un postre rápido, seguro y apto para personas con restricciones alimentarias.
Ingredientes
Antes de comenzar, asegúrate de tener todos los ingredientes listos:
Para el pudín:
- 1 lata de leche condensada azucarada (aproximadamente 395 g)
- 2 cajas de crema para batir (400 g en total)
- 1 sobre de gelatina sin sabor (12 g)
- 1 taza de leche
Para el caramelo:
- 1 taza de azúcar
- 1/2 taza de agua
Estos ingredientes son fáciles de conseguir y económicos, lo que hace que esta receta sea accesible para todos. Además, los productos lácteos le aportan cremosidad y el caramelo le da un toque elegante que recuerda a los clásicos postres de repostería.