Si estás buscando una receta fácil, rápida y deliciosa que te ayude a incorporar más verduras a tu alimentación diaria, estas albóndigas de calabacín, zanahoria y patata son la opción ideal. Ligeras pero llenas de sabor, se convierten en una excelente alternativa a las albóndigas tradicionales, sin renunciar a una textura crujiente por fuera y suave por dentro.
Perfectas para quienes siguen una dieta vegetariana, para quienes desean reducir el consumo de carne o simplemente para quienes disfrutan de la cocina casera y saludable, estas albóndigas destacan por su versatilidad. Pueden servirse como plato principal, acompañamiento o incluso como aperitivo, y se adaptan fácilmente a distintos gustos y estilos de alimentación.
Además, son una solución práctica para aprovechar verduras que ya tienes en casa y transformarlas en un plato que encanta tanto a adultos como a niños. ¿Te animas a prepararlas? Vamos paso a paso.
Ingredientes
- 1 calabacín rallado
- 1 zanahoria rallada
- 1 patata rallada
- 2 huevos
- 100 g de queso rallado
- 1 diente de ajo rallado
- ½ manojo de perejil fresco, finamente picado
- 4 cucharadas de avena
- 2 cucharadas de harina (para rebozar)
- Sal al gusto
- Pimienta negra al gusto
- Pimiento rojo o ají molido, al gusto
- Aceite para freír
Preparación paso a paso
1. Preparar el calabacín
Ralla el calabacín y colócalo en un colador. Añade una pizca de sal y déjalo reposar durante unos 10 minutos. Este paso es fundamental para que suelte el exceso de agua. Pasado el tiempo, exprímelo bien con las manos o con un paño limpio hasta eliminar la mayor cantidad de líquido posible.
2. Mezclar los ingredientes
En un bol grande, coloca el calabacín bien escurrido, la zanahoria rallada, la patata rallada, los huevos, el queso rallado, el ajo y el perejil picado. Mezcla todo con una cuchara o espátula hasta integrar.
3. Condimentar
Añade sal, pimienta negra y pimiento rojo al gusto. Remueve bien para que los condimentos se distribuyan de manera uniforme en toda la preparación.
4. Incorporar la avena
Agrega la avena a la mezcla y vuelve a integrar. Deja reposar durante unos 10 minutos. Este tiempo permitirá que la avena absorba la humedad restante y ayude a dar consistencia a las albóndigas.
5. Formar las albóndigas
Engrasa ligeramente tus manos con aceite y forma pequeñas bolitas con la mezcla. Luego, pásalas por la harina, asegurándote de cubrirlas bien por todos lados.
6. Freír hasta dorar
Calienta una cantidad generosa de aceite en una sartén a fuego medio. Fríe las albóndigas durante aproximadamente 4 minutos por cada lado, dándoles la vuelta con cuidado, hasta que estén doradas y crujientes por fuera. Retíralas y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
Consejos y variaciones
- Más aroma y sabor: Puedes añadir otras hierbas y especias como orégano, albahaca, comino, pimentón ahumado o una pizca de nuez moscada para darles un toque diferente.
- Con corazón de queso: Para una versión aún más irresistible, coloca un pequeño cubo de queso mozzarella en el centro de cada albóndiga antes de formarlas. Al freírse, quedarán con un relleno fundido espectacular.
- Opción más ligera: Si prefieres evitar la fritura, puedes cocinarlas al horno o en una sartén antiadherente con muy poco aceite.
- Acompañamientos: Sírvelas con una salsa de yogur, una ensalada fresca o una salsa de tomate casera para un plato completo y equilibrado.
Estas albóndigas de calabacín, zanahoria y patata demuestran que comer saludable no tiene por qué ser aburrido. Son fáciles de preparar, económicas y llenas de sabor. Anímate a probarlas y sorpréndete con lo deliciosas que pueden ser las verduras cuando se cocinan con cariño. 🌱✨